Estamos en un momento histórico irrepetible. Estamos comenzando la Era Espiritual, ¡La Revolución Espiritual! Hicimos cola
para venir a ser testigos, a colaborar y evolucionar en esta gran
transformación de la Tierra. Vinimos a ayudar a la Ascensión del planeta con sus luces y sus sombras. Y en esa cola que hicimos, TODOS
los habitantes que estamos ahora en el planeta Tierra fuimos los
elegidos para esta Gran Misión. Algunos nos acordamos, otros no,
da lo mismo, lo importante es que cada uno cumplamos con nuestra
parte del Contrato.
Todos y cada uno de nosotros vinimos
con los dones y talentos necesarios para
elevar y transformar las frecuencias del
planeta Tierra incorporando el Amor y la
Luz para elevarla a un gran planeta de
Hermandad y fraternidad.
Hemos nacido velados por el olvido,
con amnesia y no recordamos quiénes somos en realidad: “Somos Seres Espirituales, Seres de Luz viviendo en la Tierra”
Los REGISTROS AKÁSHICOS despiertan y desarrollan:
1. Nuestra propia intuición.
2. La conexión con nuestro Ser Superior, nuestro Maestro Interior.
3. La comunicación y canalización con
nuestros Guías y Seres de Luz.
Al abrir los Registros Akáshicos conectamos nuestro Corazón con el Gran
Corazón del Akasha y ocurren tres procesos muy importantes: Información, Sanación y Liberación de Karma:
INFORMACIÓN de preguntas que
lanzamos al Universo de situaciones que
necesitamos sanar y bloquean nuestro
camino. Conectamos con nuestro Ser Superior para entender nuestros problemas y
poner Amor-Conciencia en ellos.
SANACIÓN. Nuestros Maestros,
Guías y Seres de Luz bajan del Akasha una
energía potentísima de Amor para sanar
nuestro presente y transformar nuestra
vida por completo. Vivimos desde otro lugar, desde nuestro Corazón, y al vivir desde el Amor TODO se transforma y SANA.
LIBERACIÓN DE KARMA. Es una
de las pocas terapias que liberan Karma
porque nuestra alma por fin entiende el
porqué de los problemas y va a su raíz
desde la Comprensión y el Amor. Ya no se
vuelven a repetir situaciones ni patrones
que continuamente nos bloqueaban y
estancaban.
Lo que ocurre es que nos hemos olvidado de nuestros SIEMPRE entregados y
amorosos Guías. Su misión es ayudarnos,
guiarnos, pero no les escuchamos; ya nos
pueden gritar, que estamos tan inmersos
en nuestro mundo material que no les
oímos. O eso es lo que creemos, porque
ellos siguen a nuestro lado tan fielmente,
que se comunican con nosotros cuando
estamos con la mente tranquila y en paz:
Cuando meditamos, dormimos… aprovechan de muchas maneras para inspirarnos.
Yo siempre intuí que mis Guías estaban acompañándome pero cuando
realmente lo supe de manera consciente
fue cuando conecté con los REGISTROS
AKÁSHICOS. Después de veintidós años
buscando y encontrando, conectando y
desconectando, acercándome y alejándome, por fin me encontré a mi misma. Y fue
gracias a nuestros queridos Guías que me
mostraron que todas las enormes e impecables cualidades que vemos en nuestros
Hermanos Mayores, son nuestras propias
cualidades. Sólo las hemos olvidado y nos
las están despertando para que logremos
cumplir con nuestra misión.
Me siento tan llena, tan plena y tan
agradecida que mi vida se ha transformado por completo y me siento inmensamente feliz de poder compartir y expandir
este conocimiento para que otros se
transformen y logremos nuestro objetivo.
Y todos tenemos esta posibilidad conectando con los Registros Akáshicos, porque
cuando por fin sabemos quiénes somos
y comprendemos nuestra misión de vida,
TODO el Universo conspira para ayudarnos. Todo se recoloca mágicamente para
que consigamos lograrlo.
Es bellísimo ver y sentir a los Guías
de las personas que me rodean, porque
vienen con palabras reconfortantes y les
inyectan una gran dosis de Esperanza y
Amor.
A veces vienen seres, compañeros y
hermanos de sus planetas y dimensiones
de origen para recordarles su misión en
ese lugar, porque suele concordar bastante con su misión en esta vida, ya que
para millones y millones de habitantes de
la Tierra, esta es si no la última vida en la
Tierra, una de las últimas.
Veo a muchas personas muy cansadas
y ellos vienen a transfundirles su energía
de origen y les hacen recordar con mucho
cariño y amor que recuerden que eligieron venir a evolucionar y a aprender a
la Tierra y les dan mucho aliento para
que tengan fuerzas y continúen con su
elección de vida, con su destino, logrando
transmitirles su gratitud y valorando
este precioso planeta.
A mi, personalmente, me están haciendo añicos ideas cristalizadas mostrándome cosas de otros lugares que ni siquiera tenemos el lenguaje para expresarlo. Y
todo esto lo hacen para enseñarnos que
para la mente humana todo está estructu-
www.espaciohumano.com
rado, todo lo etiquetamos y clasificamos.
Nos están dando continuamente mensajes
de que tenemos que expandir mucho más
la mente para recibir las nuevas energías
que están entrando, tenemos que estar
preparados para despertar este 93% del
cerebro que no conocemos.
Y lo muestran con tanta naturalidad
que no queda más remedio que aceptarlo, abrirse y rendirse.
Muchas personas creen que lo saben
todo y de verdad que cada vez que me
muestran más, me viene al recuerdo la
sabia frase de Sócrates: “Solo sé que no
se nada”. Y me alegro mucho por ello, por
saber que estamos en pañales y que nos
queda mucho, mucho por aprender. ¡Y
que no acabe nunca!
También me están enseñando que en
las más elevadas dimensiones no se conocen por nombres, si no que se reconocen
por la energía que irradian. Y cuanto más
irradian más humildad y solemnidad, a la
vez que humor y alegría.
Es un ejemplo que tenemos que
aprender de ellos: ¡Seres tan poderosos
y con tanta humildad! Y nosotros con un
poquito de poder que nos dan nos crece
el ego que es impresionante. ¡Aprendamos de ellos!
Nuestra mirada debe ser nueva, limpia
e inocente, siempre sorprendiéndose y
admirando cada nuevo conocimiento con
la Pureza de un niño.
Cuando conectamos con esta Inteligencia Superior no existe un juez, ni
bueno ni malo, TODO es perfecto para
aprender y evolucionar. Es el Ego el que
ha olvidado; la mente ha dominado durante mucho tiempo. Ese es el trabajo: soltar
las resistencias, los bloqueos, para empezar a aceptar nuestro plan Divino, nuestro
propósito de vida.
Debemos flexibilizar la mente y sacudirnos algunas ideas oxidadas para no
oxidarnos y abrir plenamente las Alas del
Espíritu.
Consciente de tu Divinidad y liberado
de condicionamientos paralizantes, puedes tener un acceso mayor a la realización
de tus anhelos.
Lo que tú quieres, lo que te gustaría
alcanzar, aquello con lo que tu Alma sueña, eso es un anhelo que viene de Dios.
Ese deseo tuyo es un “susurro de Dios”,
es lo que él quiere lograr a través de ti,
por eso, es un Mandato Divino, es algo
Sagrado.
Si nos susurra un anhelo nos da también la capacidad de realizarlo.
Nuestro Gran Padre, el AMOR, nos
quiere regalar lo mejor y más grande para
sus hijos: ¡Lo que seas capaz de imaginar! Pero nos hace falta creer en Nuestra
Grandeza Interior para esperar recibir lo
que Dios quiere realmente regalarnos.
Tenemos que prepararnos para el éxito y
la dicha.
Cuando elevamos la Conciencia podemos forjar conscientemente, con plena
conciencia, nuestro destino, de acuerdo
a nuestros deseos y anhelos más íntimos.
Somos hijos del Creador, por tanto, somos
cocreadores de nuestra existencia.
A través de tu apertura y conexión
con los Registros Akáshicos, tendrás la
capacidad de lograr todo lo que quieras
espiritual y material.
Dios, tu Ser Superior y tus Guías no te
niegan nada porque te aman infinitamente. ♠
Katia Domínguez
Directora de la Escuela de Registros
Akáshicos Rashmi